LAS 4 DIMENSIONES DEL ECYD

Asomarse un día a cualquier casa del ECYD en cualquier rincón del mundo, tiene el mismo efecto: salta a primera vista la alegría, la amistad, el ruido, el ambiente adolescente y el sano desorden.

En este ambiente que parecería una reunión de amigos, hay mucho más que se esconde detrás de las apariencias. Es necesario ver al ECYD en 4D, en sus cuatro dimensiones.

El ECYD es una especie de poliedro. Queremos verlo a través de sus distintas perspectivas, cada una igual de profunda y reveladora. El ECYD se define en 4D. No es una definición sencilla, ni lineal. Para comprender qué es el ECYD, hay que conocer, profundizar y vivir cada uno de estos aspectos.

1.- El ECYD es una organización.

Como grupo, el ECYD tiene una identidad y una estructura propia. Promueve y vive los valores cristianos, quiere servir a la Iglesia y colaborar con su misión de Evangelizar a todas las realidades y por eso se presenta e identifica como una organización católica. En todo el mundo reúne a adolescentes que viven el carisma del Regnum Christi adaptado a su edad.

2.- El ECYD es también y, sobre todo, una alianza.

Unidos por una misma invitación, los miembros del ECYD hacen entre ellos una alianza de amistad que trasciende las fronteras y los idiomas. Es Cristo mismo quien une y congrega a los miembros del ECYD. Es Cristo quien se acerca e invita a cada miembro del ECYD a hacer una alianza con Él, y a ser su amigo y su apóstol. Es una unión que lleva a vivir de una manera concreta un estilo de vida cristiana. Es una alianza que no es solamente una actividad. Es una manera de enfrentar y de vivir la vida.

3.- El ECYD es un estilo de vida.

Y quizás esto es lo que llama más la atención. ¿Qué es lo que tiene el ECYD que los adolescentes se acercan y se comprometen a hacer apostolado, a rezar, a regalar su verano?  Tiene adolescentes que quieren tener un estilo de vida cristiano, de amigos y apóstoles de Jesucristo, en su colegio, en su familia, en su ambiente. Y esto les llena de alegría y les hace contagiarla ahí donde se encuentren.

 

EL ECYD SE HACE NOTAR PORQUE NO SE RESTRINGE A UN MOMENTO EN LA SEMANA. NO SE “VA” AL ECYD, SE ES ECYD.

 

4.- El ECYD es misión.

Al ser enviados como apóstoles, los adolescentes del ECYD colaboran con Cristo en la misión de ir y evangelizar cada rincón de su sociedad, de su país, del mundo.

Los adolescentes del ECYD viven con un deseo ardiente de que Jesús sea más conocido y más acogido cada vez. Quieren que Él sea quien reine en los corazones de los hombres. Los adolescentes del ECYD son apóstoles, y no desperdician ninguna oportunidad para dar a conocer el mensaje de Salvación. Su primer medio para lograrlo es el propio testimonio pues se han encontrado con un amor que transforma. Miran a la realidad desde los ojos del apóstol, que quiere transformar la realidad para Cristo.

El ECYD es entonces un poliedro, que hay que mirar con los lentes de 4Dimensión.

El ECYD es una organización, una alianza, un estilo de vida y una misión.

Y cada una de estas dimensiones aporta y sostiene a las demás. El ECYD se vive, como organización, como alianza, como estilo de vida y como misión siempre y simultáneamente.

Estas dimensiones son parte de la vida ordinaria del ECYD, en el corazón del adolescente, en la normalidad de sus juntas, de su apostolado, de su diálogo con el formador. No hay que esperar grandes manifestaciones, pero sí hay que mirar con los lentes de las 4D, mirar con cuidado para descubrir y potenciar el ECYD que Dios quiere, y que se esconde dentro de un ambiente propio del adolescente.


“Vivir el ECYD es hacer la experiencia de un carisma que se encarna en un estilo de vida y misión.
Es la alegría que brota en el adolescente al descubrirse amado y llamado por Jesucristo;
es la iniciativa y creatividad que se enciende en él al saberse en medio de una gran misión de cara a la eternidad;
es lo que pasa en su interior cuando entiende que puede vivir un cristianismo auténtico y atractivo, dejando así una profunda huella en el mundo de hoy;
es la fortaleza que le da ser parte de un grupo de amigos con los que comparte los mismos ideales y sobre todo su fe.”

 

– EPÍLOGO DE LOS ESTATUTOS DEL ECYD –