Amor al Papa

El amor nace como respuesta a la experiencia de ser amado (cf. 1Jn 4,19). Por ello, el adolescente del ECYD busca amar al Papa, Vicario de Cristo, conociendo y difundiendo sus enseñanzas y secundando sus iniciativas.


“Vivir el ECYD es hacer la experiencia de un carisma que se encarna en un estilo de vida y misión.
Es la alegría que brota en el adolescente al descubrirse amado y llamado por Jesucristo;
es la iniciativa y creatividad que se enciende en él al saberse en medio de una gran misión de cara a la eternidad;
es lo que pasa en su interior cuando entiende que puede vivir un cristianismo auténtico y atractivo, dejando así una profunda huella en el mundo de hoy;
es la fortaleza que le da ser parte de un grupo de amigos con los que comparte los mismos ideales y sobre todo su fe.”

 

– EPÍLOGO DE LOS ESTATUTOS DEL ECYD –