QUIÉNES SOMOS

Somos una organización católica internacional de adolescentes
que hacen una alianza con Cristo y entre sí
para construir un mundo nuevo según el Evangelio.
Somos adolescentes que viven el carisma del movimiento Regnum Christi.

NUESTRO NOMBRE

El nombre ECYD significa «encuentros, convicciones y decisiones» y se conserva en todos los países independientemente de la lengua del lugar. Este nombre muestra el dinamismo de la vida del ECYD: a través de experiencias de encuentro, los adolescentes adquieren convicciones firmes para sus vidas y aprenden a tomar decisiones libres y responsables según los criterios del Evangelio.

NUESTRA MISIÓN

La misión del ECYD es colaborar con Cristo para que Él reine en los corazones de los adolescentes y en el mundo.

QUÉ VIVIMOS

Vivimos una alianza con Cristo y entre nosotros para construir un mundo nuevo según el Evangelio. Esta alianza expresa el estilo de vida que el ECYD propone al adolescente: una forma concreta de vivir la vida cristiana.

QUÉ HACEMOS

El ECYD propone a los adolescentes un estilo de vida y de cristianismo atractivo y exigente.  La vida del ECYD gira en torno a cinco elementos: la vida de oración y sacramental, la vida de equipo, la formación, el acompañamiento y el apostolado. Estos cinco elementos buscan ser experiencias de encuentro a través de las cuales el adolescente forje sus convicciones y decisiones según la espiritualidad del Regnum Christi.

EL REGNUM CHRISTI

El ECYD es el Regnum Christi vivido por los adolescentes y depende de él para su dirección y organización.

Al finalizar sus años en el ECYD, en continuidad con el carisma que ha vivido, el adolescente puede incorporarse al Movimiento Regnum Christi.

Se puede visitar la página del Regnum Christi para conocer más sobre el Movimiento.


“Vivir el ECYD es hacer la experiencia de un carisma que se encarna en un estilo de vida y misión.
Es la alegría que brota en el adolescente al descubrirse amado y llamado por Jesucristo;
es la iniciativa y creatividad que se enciende en él al saberse en medio de una gran misión de cara a la eternidad;
es lo que pasa en su interior cuando entiende que puede vivir un cristianismo auténtico y atractivo, dejando así una profunda huella en el mundo de hoy;
es la fortaleza que le da ser parte de un grupo de amigos con los que comparte los mismos ideales y sobre todo su fe.”

– EPÍLOGO DE LOS ESTATUTOS DEL ECYD –